De cómo el que suscribe está como una pu*a cabra May 10, 2009
Posted by Nrike in miserias.trackback
De la fachada de mi residencia cuelga un cartel. De cerveza, en este momento (los cambian cada poco).
En dicho cartel se puede leer el típico disclaimer diciendo lo peligroso que es beber sin moderación. Mi habitación está justo situada entre el jest (es) y niebezpieczny (peligroso), concretamente en el “[...]T NI[...]“. De las dos ventanas, una de ellas tiene una gran “T” y la otra parte de una “N” y una “I” (ver fig. 1).
Un día hace no mucho con los dos botes de gel de baño (para abuelas*) que compramos venían en promoción dos sobres de champú. Venían pegados a los botes de gel con unas tiras de cinta adhesiva. Mientras ordenabamos las bolsas de la compra, cogimos dichos sobres de champú y los pegamos en la ventana de manera aleatoria, en el sitio donde guardamos los botes de gel.
El otro día, intentando dormir (en el cuarto de al lado cada poco montan unas bacanales de flipar, y nos pasamos muchas noches muertas mirando al techo y oyendo temazos del panorama musical electrónico polaco) miré a la ventana y me di cuenta de que, desde mi posición, tumbado, el mosaico formado por la ventana, el cartel y los sobres, parecía un conejo gigante extraño trepando por la pared, quizá golpeando la ventana de mi cuarto.
Aún hoy, de vez en cuando, compruebo que no se haya movido.
Sólo por si acaso…

*. Dado que somos estudiantes erasmus, compramos geles de baño de marcas blancas polacas (que son más baratos). Después de dar varios palos de ciego con geles que olían raro, encontramos uno que parecía que nos gustaba a todos. Tras dar algunas clases de polaco descubrimos que es un gel “de regeneración” para “pieles ancianas”. Cuando vuelva voy a tener la piel más suave que los viejos de Coccoon.





Joooooder. He tardado en pillarlo, pero lo he entendido. Mola. ¿No podrías haberle hecho una foto directamente? xD
Yo tenía pesadillas de pequeñito, cuando tenía fiebre, en las que veía a seres entrar por la ventana.
No eran conejos gigantes, pero entraban porla ventana.
Ojo a ver si la piel se te va a poner como la de Juanito el Golosinas y entre eso y el corte de pelo no vas a poder volver a entrar en tu casa.
guay!
¿No has pensado que quizá sea verdad que sea un conejo y esté necesitando tu ayuda para no caer al vacío? Si no vas a echarle una mano, su muerte caerá en tu conciencia por los siglos de los siglos!!!